Susana, ven Camilo vamos a dentro. Quiero contarle a mi papa y a Claire, lo feliz que tu me haces con esta noticia.
Papa, entra gritando. ¡Me voy a casar con Camilo!. Felipe abrazan a su Susana, diciéndole hija, mía. Se qué vas hacer muy feliz con Camilo.
Felipe alza su mira hacia Camilo. Hijo, tomaste la mejor decisión de tu vida.
Espero no te llenes de orgullo. Pero la boda corre por cuenta mía y no acepto un no. Como respuesta.
Papa, no me lo espantes tan ligero, aún no nos casamos y no quiero que salga corriendo de nuevo.
Seńor López. Amo a su hija más que a mi vida. Le dice Camilo. Acepto que pagues la boda, pero de ahí en adelante yo le daré a Susana todo lo que ella necesite. Su dinero será patrimonio para nuestros hijos, como así ella lo dispuso.
Si, papa. Una vez le dije a Camilo que yo renunciaría a mi fortuna y viviría de su sueldo con tal de estar a su lado. Y todo lo mío pasaría a nuestros hijos.
Hija, lo comprendo y lo acepto con tal de verte feliz. Pero ahora Claire y yo nos vamos a organizar la boda. Camilo quedas en tu casa.
Susana, comienza a besar a Camilo. Moría por tenerte así entre mis brazos y llenándote a besos.
No sabes cuanto te he extrañado, sufría como un condenado. Por mi orgullo, pero tu padre me hizo entrar en razón.
Ya no hablemos más de eso mi amor, y disfrutemos de lo más bonito que tu y yo tenemos.
Susana, coge a Camilo de la mano y lo lleva a su habitación. ¿Quiero hacerlo aquí contigo? Susana esto no esta bien. Si llega tu papa nos matara. Todavía no nos hemos casado. Ellos se tardarán un poco. Le dice Susana. Para cuándo vuelvan estaremos sentados en la sala como si nada hubiese pasado.
Susana, le susurro en el oído de Camilo. ¡Quítate la ropa!
Le agrado no tener que pedírselo dos veces. Susana se deja caer el vestido mientras, Camilo se desabrocharse la camisa pero, al final, decidió sacársela por la cabeza con la corbata suelta y todo. Se quitó de una patada los zapatos, se tiró de los calcetines y por fin, se despojó de pantalones y calzoncillos, con un fluido movimiento.
Después de quitarse la ropa, Susana pudo disfrutar de la imagen durante algunos segundos antes de que el la besara con un beso increíble. Se aferraron el uno al otro, frotandose, acariciandose...
Camilo la cogió por la cintura y la depósito sobre la cama. La beso, profundizando con un beso suave intensamente. Susana sintió que los músculos del estómago se le contraían. Estaba gozando plenamente con la pasión y la fuerza de Camilo.
Eres tan hermosa. La miraba a los ojos. Me haces desear cosas...
Susana no estaba interesada en hablar en aquel momento. Prefería la acción antes de que volviera su padre. Camilo empezó a besarla por todas partes, la tomo entre sus brazos, acariciandola desde los pezones hasta la entrepierna. Susana estaba muy húmeda y gimió de placer, cuando el deslizo los dedos dentro de su intimidad. Susana separó las piernas inmediatamente, Camilo no pudo contenerse y se hundió en ella. Susana se tensó y lo abrazo con fuerza. El la penetro profundamente todo lo que pudo, perdiendose en aquel húmedo calor, se apartó de ella y volvió a entrar.
Sin dejar de besarla, comenzó el ritmo que estaba destinado a empujarlos a ambos a un abismo de placer. Susana lo rodeo con las piernas y le coloco las manos en el trasero para empujarlo a un mas.
Camilo empezó a moverse cada vez más rápido, más fuerte, hundiendose una y otra vez en aquella maravillosa humedad. Hasta sentir que Susana explotaba debajo de el. Ella rompió el beso y trato de tomar aire. Camilo se dejó llevar temblando, mientras el cuerpo de Susana exprimía cada gota de placer. Eres tan suave, delicada, tersa, sutil y con una ternura increíble. Eres la mujer de mi vida, le dice Camilo. Susana lo mira y sonríe diciéndole te amo Camilo. Gracias por doblegar tu orgullo.
Camilo empezó a moverse cada vez más rápido, más fuerte, hundiendose una y otra vez en aquella maravillosa humedad. Hasta sentir que Susana explotaba debajo de el. Ella rompió el beso y trato de tomar aire. Camilo se dejó llevar temblando, mientras el cuerpo de Susana exprimía cada gota de placer. Eres tan suave, delicada, tersa, sutil y con una ternura increíble. Eres la mujer de mi vida, le dice Camilo. Susana lo mira y sonríe diciéndole te amo Camilo. Gracias por doblegar tu orgullo.
FIN........