¿Cómo estas Camilo?
Bien, Susana. ¿ y tu ?
Bien.
No sabía que habías regresado.
Me canse de viajar.
Camilo tenía las manos en los bolsillos del pantalón. Era su postura predilecta. Susana recordó que muchas veces, cuando la dejaba en el portal se quedaba así, mirándola.
Me alegro de verte, Camilo. Te dejo, por voy a reunirme con mis amigos.
¿No.... Te has casado?
Lo haré cuando tu lo hayas hecho.
No puedo casarme, porque mi amor te pertenece, Susana. Si, pero no lo das. Ya sabes las causas. Son absurdas. Para mi no lo son.
Quiero verte en otro lugar, Camilo decidió Susana de pronto. Nunca hemos aclarado nuestra situación. Si para hablar de lo nuestro, prefiero que no nos veamos.
¿Tan fácilmente pasa sin mi?
No.estos dos ańos han sido una verdadera agonía. No sabes cuanto he sufrido. Lo mismo que yo.
¿Dónde nos vemos?
Le pregunto Susana.
En ninguna parte.
Eres cobarde.
Susana gritó uno de sus amigos, ven, que estamos preparando una excursión para mañana. Camilo la miro con seriedad. No vayas, por favor.....
No te entiendo, Camilo. Susana se alejó y Camilo se acercó a la barra. Asió a Andrés por un brazo y le dijo: Vámonos de aquí.
En la calle, Andrés le dijo a Camilo: tu actitud es absurda. La sometes a un suplicio y tu lo vives también. El amor de ustedes esta por encima de todo, Camilo.
Los dos amigos eran ingenieros y estaban enamorados. Andrés, de una muchacha muy linda, que no tenía un centavo. Camilo, de una mujer rica.
No puedo olvidar quien es Susana. ¿Qué ocurriría si Susana se cansa de esperarte, conoce a otro hombre que la valore y decide casarse con el?
¡Cállate!
¿Lo vez? Te duele inmensamente. ¿No Te das cuenta, Andrés? Soy un fracasado. Si tuviera dinero, pudría casarme con Susana, una muchacha sencilla y apasionada, cuyo único delito es ser rica. Si pudiera explotar mi invento, todo cambiaría. ¿Tu crees en el? Por supuesto.
El jefe no me ampolla. Camilo, yo soy tu amigo de toda la vida. ¿Quieres un consejo? Busca a Susana, conversen de su situación y cásese. Tal vez ella te pueda prestar dinero para que lances tu invento. Cuando hayas triunfado, se lo devuelves y ya.
Andrés, ¿ pretendes qué yo venda mis besos y mis caricias?
Es absurdo que pienses así de la mujer que amas. Pero ya veo que contigo es inútil todo razonamiento.
Cuando tocaron a la puerta de su departamento, Camilo abrió. Quedo de una pieza al ver a Susana, pues no la esperaba.
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