Ayer lo vi con Felipe López. Dígale que no me humille tratando de ayudarme por debajo.
Escuche, Camilo.......
No. No voy a escucharlo. Voy a continuar trabajando aquí, pero nada más.
Camilo se levantó y salió de la oficina.
Pablo quedo muy desconcertado. Tendría que hablar con Felipe para contarle la relación de Camilo.
"Iré a su casa esta noche", pensó. "Es mejor que se lo cuente personalmente ".
Horas después, Susana llegó a la casa de Camilo. Cuando el la vio, le dijo con seriedad:
No quiero que vuelvas por aquí, Susana. No deseo la lástima de tu padre.
¿Qué dices? No te comprendo.
Tu padre quiso ayudarme con mi invento y contrato a mi jefe. No voy a permitirlo. Tampoco quiero que vengas aquí por pesar.
Camilo, no se nada de lo que me hablas gritó ella, sumamente pálida ¿has olvidado que nos hemos amado? ¿Qué me entregue a ti? Yo te prometí que jamás sería de otro hombre y tu me dijisteis que doblegarías tu orgullo para casarnos.
Hubo un silencio.
Por dios, Camilo. Piensa en nosotros dos. Deja a un lado el fantasma de tu orgullo. Vence tus complejos. Piensa que te amo y que si me rechazas ahora, jamás volverás a verme.
Susana, no me destruyas. ¿No ves que estoy como loco? ¿Qué tengo que ofrecerte? Una vida oscura, un apartamento sin lujos. Te mereces más.
Me conformo con lo que me das.
No puedo admitirlo, porque dentro de un tiempo, si noto un gesto de desagrado en ti, me voy a sentir desgraciado.
Camilo, amor mío insistió Susana.
Nunca seremos infelices. Esto lo dices ahora. Por favor Susana, vete ya. Hoy necesito estar sólo para pensar le dijo Camilo sin darle un beso.
Muy pálida, Susana se dirigió a la puerta. Camilo, al verla marcharse, le dijo:
Susana, no olvides que te amo.
¿Sabes, Camilo? Le dijo con tristeza.
Tu amor me ha dado más sufrimientos que alegrías. Me pregunto si vale la pena continuar en esta amargura.
Cuando Susana llegó a su casa, se fue directamente a su cuarto. No podía culpar a nadie de lo sucedido. Comprendía que su padre solo había querido ayudarla, peo era inútil. Camilo estaba atado a su orgullo y nadie podia hacerlo cambiar de opinión.
Al día siguiente,,cuando se levantó, Susana fue a buscar a su padre.
Para, quiero hablarte......
Hija, se lo que me vas a decir, pues Pablo Aguirre, el jefe de Camilo, vino ayer por la noche. Perdóname. Al principo lo contrate para ayudar a Camilo, pero Pablo me dijo que su invento es valioso. Si no hubiera servido, no invertiría mi dinero, te lo aseguro, y dejaría que el siguiera trabajando como lo ha hecho hasta este momento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario